Cómo crear un discurso de Graduación

1-Ten una “tormenta de ideas” sobre lo que tu experiencia en la escuela ha significado para ti. Ya has estado estudiando por algún tiempo. Pregúntate a ti mismo: ¿qué me ha enseñado a mí y a otros esta experiencia acerca de la vida, del éxito y de crecer en el proceso?

Otras preguntas que podrías hacerte en la tormenta de ideas:
  • ¿Cómo he cambiado desde que comencé este nivel educativo? ¿Cómo han cambiado otros compañeros de clase desde que empezaron?
  • ¿Cuál es la lección más importante que he aprendido durante mi tiempo en la escuela?
  • ¿Qué historias de éxito ocurrieron durante mi tiempo aquí?
  • ¿Cuáles serán algunos de los desafíos que afrontaremos en la próxima etapa del viaje, y cómo nos han preparado para superarlos estos años de educación?

2-Empieza a desarrollar un tema. Quieres que tu discurso de graduación tenga un tema. Tu tema puede ser muy específico o muy general, pero necesitas uno para unir el conjunto. Sin un tema, podría parecer que solo estás haciendo que el tiempo corra, diciendo cosas “sin ton ni son” o sin “moraleja”. Algunos temas comunes para discursos de graduación son:

Adversidad. Adversidad es los desafíos que vosotros como grupo hayáis superado para llegar a donde estáis ahora. Tal vez uno de tus compañeros fue diagnosticado de cáncer, y enseñó al resto de la clase cómo luchar, no precisamente con una enfermedad, sino contra cualquier obstáculo que se presente. Esto es adversidad.
Madurez. Un tema especialmente bueno para estudiantes de secundaria. Madurez trata sobre convertirse en adulto y aceptar responsabilidades. Tal vez puedas hablar de lo novatos y verdes que estaban al empezar y dar ejemplos de cómo han crecido ahora, haciéndose adultos, no porque necesitan serlo, sino porque quieren serlo.
Lecciones de la vida. La escuela es un microcosmos para la vida. Esta es una forma elegante de decir que la escuela ayuda a la gente a aprender de la vida en general. La escuela te enseña que el trabajo duro produce buenos resultados, que hay algo más que aprender ecuaciones de memoria, que lo que hagas fuera de clase es tan importante como lo que hiciste dentro, y que la amistad es el pegamento que os mantiene unidos.

3-Piensa en la estructura de tu discurso. La estructura es donde colocas cada una de las partes en el discurso para que lo que digas tenga sentido.

Considera usar el método hamburguesa. El pan de arriba es tu introducción; El relleno son las ideas en forma de párrafos; y el pan de abajo es tu conclusión. Usa mucho kétchup, mayonesa y otros condimentos: aquí entran tus chistes, pero recuerda que demasiada mayonesa puede arruinar una buena hamburguesa.

4-Comienza la introducción con algo cautivador. Puede ser una cita interesante, un acontecimiento, una historia o un buen chiste sobre tu escuela o tu clase. Sea lo que sea, ha de captar la atención de tu audiencia. Esto significa que ha de ser relevante y cautivador. Tal vez puedas empezar con algo como esto:

“Recuerdo el momento en que todos nosotros llegamos a este aula hace cuatro años. Parecíamos jovencitos recién levantados de la cama. Y, aunque ahora parecemos más mayores, veo que la mayoría de nosotros parecemos tan dormidos como aquel fatídico día.”
“No quiero alarmarles, pero esta clase del dos mil… tiene un serio problema. No es un problema financiero. No es un problema intelectual. Es un problema de “actitud”. La clase del dos mil… tiene el problema de ser asombrosa y genial.”

5-Haz interesante el cuerpo de tu discurso y recuerda unirlo todo con tu tema. Comienza con fuerza. Pon tu mejor idea justo al principio para atrapar la atención de la gente.

Hazlo interesante diciendo algo inesperado. Si estás hablando sobre encarar la adversidad, todo el mundo esperará que hables de exámenes, relaciones personales y manejo del tiempo. ¿Por qué no hablar de algo inesperado? Di que las notas no siempre indican cuánto han aprendido, por ejemplo, o de lo difícil que es hacer que los profesores bajen la guardia. Sorprende a tu audiencia con algo novedoso.
Asegúrate de no salirte demasiado del tema. Pregúntate: ¿cómo conecta esta frase con el tema? Si no tiene nada que ver, pregúntate por qué está ahí.

6-Usa tu conclusión para sacar una moraleja. Saca tu tema y pregunta “entonces, ¿qué?”. ¿Qué podemos aprender de este tema? Esta será tu lección. Algunas lecciones pueden sonar algo así como:

“En conclusión, la escuela secundaria nos ha enseñado que las calificaciones que obtenemos no son tan importantes como la educación que recibimos. Ganamos una calificación en un examen de historia. Conseguimos una educación al entender que la esclavitud es inmoral. Ganamos una calificación en un examen de matemáticas. Conseguimos una educación al entender que los modelos matemáticos nos pueden ayudar a volar. Ganamos una calificación por escribir un ensayo en inglés. Conseguimos una educación al entender que las palabras son poemas y los poemas son hermosos.”
“Cuando pienso en nuestra clase, no pienso en ninguna persona en particular, pienso en una comunidad de trabajadores, una familia. Una comunidad conlleva cierta responsabilidad, y por supuesto, nunca olvidaremos esta responsabilidad. Mientras caminamos por el mundo que se abre ante nosotros este día, que nunca olvidemos la responsabilidad conlleva ser miembros de esta comunidad y ser ciudadanos del mundo.

fuente: http://es.wikihow.com/realizar-un-discurso-de-graduaci%C3%B3n

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